jueves, 31 de marzo de 2011

Cosa de hombres

Prácticamente está terminando el mes de Marzo y me quedó en el tintero un pequeño homenaje. Casi olvidaba que estamos en el mes de la mujer. En realidad, hasta hace no mucho, solo se celebraba el día internacional de la mujer pero las cuestiones comerciales hacen que estas fechas se extiendan.
Veo un punto para resaltar en medio de un ámbito bastante machista como lo es el desarrollo de software. No hablo de las tareas de diseño y de análisis, sino específicamente de la programación. Porque no es tan frecuente ver mujeres programadoras, sino que mayormente ocupan la posición de analistas. Es más, no son muy estimadas para la programación.

Paradójicamente fueron las mujeres quienes hicieron funcionar a las primeras computadoras; es decir, fueron sus programadoras. De hecho, éste fue el rol que desempeñaron en los inicios de la computación y, se me ocurre, proviene de un legado tradicional.
Remontémonos a 1842 cuando Ada Byron, esa chica “descarriada” debido a su pasión por las ciencias y la matemática en particular, bajo la tutela de Charles Babbage, no sólo especificó el funcionamiento de la frustrada Máquina Analítica de forma casi poética, sino que vislumbró la existencia de instrucciones para que la máquina pudiese llevar a cabo tareas específicas como, por ejemplo, calcular números de Bernoulli. Para sintetizar, Ada ideó la programación.
Viniendo un poquito más cerca, ya en el siglo 20, cuando la primera máquina electrónica conocida -la ENIAC de John Eckert y John Mauchly- estuvo implementada, Adele Katz, la esposa del manager del proyecto Herman Goldstine, también conocida como Adele Goldstine,  dedicó su tiempo a la escritura de los manuales operativos y técnicos. Tal fue su esmero y paciencia en esta tarea, que aprendió a programar a ENIAC. Pero llegó más lejos todavía, porque en medio de marañas de conexiones interminables de cables, tal como se programase a ENIAC inicialmente, y más tarde a través de las tarjetas perforadas, que  fueron introducidas con la implantación del concepto de programa almacenado por el cual tanto los programas como los datos están almacenados en memoria -concepto tan sencillo y tan potente , que fue casi comparable a la invención de la rueda!-, capacitó a media docena de mujeres entre las que se encontraban matemáticas y lógicas, para continuar con esta labor.

Para 1946 Kathleen AntonelliFrances SpenceJean BartikElizabeth HolbertonRuth Teitelbaum y Marilyn Meltzer estuvieron listas para operar ENIAC. Por alguna razón, estas mujeres no trascendieron de un segundo plano.


Programar una ZX-81 no era sencillo. Pero seguro, era mucho más fácil que lidiar con ENIAC!


Otra figura importante y quizás la más conocida de estas mujeres desconocidas, fue la almirante Grace Murray-Hooper. Amazing Grace, tal como la conocían sus amigas, tenía una maestría en matemáticas y ya había trabajado con Howard Aiken en la programación de la primera computadora electromecánica, la Hardvard Mark I, puesta en marcha en 1943. Más aún, colaboró con la publicación de papers que sirvieron para la implementación de la Mark II, junto a un solitario Aiken que se había refugiado en el paradigma electromecánico de las computadoras, cuando todas las miradas estaban posadas en el futuro representado de la electrónica de aquel entonces.

Oyeron hablar del término bug ? En 1947,  Grace redactó un informe concluyendo que los errores que presentaban los programas ejecutados en la Mark II, se debían a una falla eléctrica causada por una pollilla que encontraron los ingenieros de mantenimiento, enredada en un relay de la máquina.
Cuando John Mauchly y John Eckerd establecieron su propia compañía, Hopper se unió a la empresa en 1949 para ayudar en el diseño de la UNIVAC, la primera máquina comercial con arquitectura Von Neumann. Unos cinco años después, quedó a cargo de la dirección del recientemente creado departamento de programación de la empresa. Sin embargo, antes de llegar a ese puesto, y de cierto modo continuando con la visión de Ada Byron, concluyó la conveniencia de la independencia de la herramienta de programación de las computadoras, con respecto al hardware y sus características. 

Esto la llevó a crear un primitivo compilador para Univac llamado A-0 entre 1951 y 1952.
Aprovechando su experiencia adquirida en la programación de aplicaciones contables sobre la UNIVAC, utilizó la idea del A-0 para proponer la creación de un lenguaje de programación orientada a dicha area, en el que pudiese especificarse las intrucciones de manera casi coloquial. Para principios del año 1960, un comité llamado CODASYL, integrado por personal del departamento de defensa de los Estados Unidos -Amazing Grace estuvo incluída-, usuarios y fabricantes de computadoras acordaron la creación del lenguaje COBOL.


Las mujeres siempre contaron con un arsenal interesante de herramientas para eliminar Bugs


Y para finalizar, hagamos un recorrido por estas tierras en el año 1961. El primer programa desarrollado en la primera computadora científica del país, esa famosa Ferranti Mercury II llamada Clementina, que en el mes de Mayo de este año estaría cumpliendo 50 años de su puesta en funcionamiento, fue Cecilia Berdichevsky, Contadora y Licenciada en matemáticas la primera programadora y Victoria Bajar, que además de programar a la Mercury, fue  la primera egresada de la carrera de Computador Científico, creada por Manuel Sadovsky en 1963 en la facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. La evolución de dicha carrera, en la actulidad, se denomina Licenciatura en Ciencias de la Computación.

Por último y quizás uno de los hechos con menor difusión, pero gran importancia, fue el diseño y construcción de la primera computadora electrónica en el país y en américa latina, la CEFIBA, o Computadora Electrónica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, iniciada en 1958 y concluida en 1962. Adivinen qué? La programación estuvo a cargo de la licenciada en matemáticas Aida Cohn.

Para terminar, voy a reflexionar sobre algo que me resulta muy interesante. Pienso en aquellos retratos y esculturas de la antigüedad, esas de los inicios de la humanidad en donde se destacaba la capacidad creadora, dadora de vida de las mujeres y no puedo dejar de relacionar dicha característica con la capacidad de brindar vida a las primeras computadoras electromecánicas, electrónicas y aquellas que solo quedaron en diseños de papel mediante la programación. La mujer siempre presente. La programación entonces, es cosa de hombres?

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